En Remodelación

Autor: Vivian Lucía Rivera Marroquín

Todos vamos transitando por este mundo alocado, algunas veces con pasos firmes y otras tantas tropezando con cada piedra del camino.

A veces reímos, a veces lloramos sin parar, pero eso no nos prohíbe avanzar,

Cuando los obstáculos nos sobrepasan en este intrépido camino al punto que pueden tender a cegar nuestra visión a tal punto que nos olvidamos que solamente estamos en remodelación

Cada circunstancia, cada suspiro, incluso cada error o cada grito nos rompe temporalmente pero al mismo tiempo, si sabemos aprovecharlo nos construye, nos transforma y nos vuelve más fuertes.

Por más que nos perdamos y nos volvamos a encontrar,

Por más que la felicidad entre y salga por la ventana de atrás ,

Por más tormentas y terremotos nos toque atravesar,

Aunque las circunstancias parezcan destruirnos más que nunca,

Lo importante es que siempre tomemos en cuenta que en nuestro viaje por la vida y sus circunstancias, estamos en remodelación y eso sólo nos puede mejorar.

Hoy

Vivian Lucía Rivera Marroquín

Mientras las olas de tiempo pasan frente a mis ojos,

Silencio  mis ansias por llegar al futuro,

Hoy decido por mi cuenta y riesgo, luchar por lo que más he querido,

Hoy decido vivir libremente, amándome, respetándome, y sobre todo sanándome

Hoy sólo quiero agradecerle al universo y a la vida misma ese maravilloso regalo llamado presente,

Los días siguen pasando y yo sigo pensando en todas las maravillas que tengo a mi alcance,

Hoy decido firmemente disfrutar a mi gente, que me acompaña con cada meta que alcance

A pesar de las piedras en mi camino, no detengo mi marcha, a paso firme vivo disfrutando cada instante, cada sonido, cada imagen que el mundo coloca ante mi,

En este día que tengo enfrente, a pesar de las pesadillas y los pensamientos traicioneros,

Que se empeñan en nublar mi visión y llevarme hacia el agujero negro de la desilusión,

Uso esa libertad divina con la que nací para curar mis heridas de batalla y vivir, solamente vivir

Hoy , aprovecho a conectar con mi voz interior y reencontrarme con mi esencia finalmente.

Apariencias Engañosas

Autor: Vivian Lucía Rivera Marroquín

Era una noche de tormenta , Hugo, un hombre de 50 años estaba inquieto en su habitación, el insomnio y la angustia se apoderaba de él nuevamente, la luna llena de acercaba y con ella el miedo de que su hijo desapareciera también.

— Ya me estoy hartando, ya va a ser luna llena de nuevo y no logro que este muchacho se deje de escapar, no sé qué hice mal para que me pase esto.

El desesperado padre ha intentado cuanta cosa se le ha ocurrido, psicólogos, infinita cantidad de hospitales psiquiátricos, incluso consideró llevar a Orlando con un chamán, pero lamentablemente nadie pudo ayudarle.

En medio del caos mental que estaba pasando, tomó la decisión de vigilar al joven durante la próxima luna llena, para así al menos tener una idea de qué hacía Orlando mientras se escapaba.

— Ojalá que sea algo como drogas o algo de aquí de la tierra, si no, no sé qué voy a hacer.

Unos días después, se llegó la maldita luna llena.

En cuanto Orlando comenzó a hacer ruido al escapar de su casa, Hugo saltó de su cama y lo comenzó a seguir.

Ambos caminaron varias cuadras lejos de su casa, hasta que se encontraron con un enorme bosque y justo cien medio, había una laguna, cubierta por muchas algas verde musgo, tan espesas que ni siquiera se podía alguien imaginar qué tan profunda era.

En cuanto llegaron Orlando volteó a su alrededor y en cuanto se aseguró que no hubiera nadie viéndolo, saltó al agua y salió convertido en una extraña criatura mitad calamar, mitad humano.

Al ver eso, Hugo dio un aterrado grito que se escuchó por todo el bosque, haciendo que su hijo se sumergiera en el agua para ocultarse.

En cuanto se logró reponer un poco del susto, Hugo corrió a su casa para buscar la biblioteca secreta de Elora , su amada esposa, que desapareció misteriosamente un año antes de que comenzaran los problemas con Orlando.

Al llegar a la casa y entrar a la biblioteca, Hugo vio un libro morado, que brillaba muy sospechosamente.

En él se encontraba cualquier cantidad de información sobre criaturas muy extrañas, entre las cuales estaba el hombre calamar.

El libro en cuestión decía que esta misteriosa condición, realmente era una maldición, usualmente lanzada por Darien, hijo de poseidón, Dios griego de las aguas,

Aparentemente ese don no parece ser peligroso para nadie pero, si no se le controla, la persona puede correr riesgo de permanecer en su forma de calamar para siempre.

Por desgracia la cura de ese poder no estaba en el libro, así que Hugo tuvo que tragarse su orgullo y llamar a su suegro, ya que sólo él podría saber qué hacer.

— Hola, ¿Bemus? Soy Hugo, necesito tu ayuda, algo raro le pasa a Orlando.

—Hasta que apareces Hugo, no pensé que fuera a volver a verlos nunca, ¿Qué le hiciste a mi nieto?

— ¿Porqué crees que yo le haría algo a mi único hijo? Mira sé que me odias y que me culpas de la desaparición de Elora pero !En serio necesito que me ayudes¡

— Ya tranquilo, cuéntame qué pasa con mi nieto.

— !Se convirtió en un calamar!, no sé qué hacer

— Mañana te vienes inmediatamente a mi casa, necesito hablarte de algo pero tiene que ser en persona, si no, no vas a entender nada.

— ¿Mañana? Pero tú estás en Grecia y yo en Canadá, además necesito los pasajes de avión

— Confía en mi, yo te mando los pasajes ahora pero necesito que vengas ya, si es lo que me imagino, tu hijo va a estar bien por si solo un par de días.

— Bueno, mañana voy para allá, pero al menos dame una pista de lo que necesito saber.

— Mañana hablamos.

Una hora más tarde llegó al correo de Hugo un pasaje directo para la isla de Corfú en Grecia, ahí se encontró con su anciano suegro, el cual lo llevó inmediatamente a su casa y comenzó a contarle una misteriosa historia.

Varios años antes de conocerte a ti, mi hija conoció a un hombre muy encantador, llamado Darien.

Parecía que ambos se amaban mucho, hasta que un día, tuvieron una discusión fuerte y mi hija, decidió terminar la relación con él, lo que hizo que Darien se enfureciera y le lanzara una maldición que la convertiría a ella y a sus descendientes en una criatura mitad hombre mitad calamar.

Por mucho tiempo intenté proteger a mi hija de esto, pero al final la maldición la alcanzó, haciendo que ella desapareciera.

Pero… si hay una forma de romper esto ¿Verdad?

Existe una poción, complicada de hacer pero que puede ayudar a Orlando, lo único es que los ingredientes son tan difíciles de conseguir que ni yo mismo pude encontrarlos todos.

Pues, algo hay que hacer, no, es mi hijo !No puedo dejarlo así ¡

Tranquilo, aquí tengo la receta, pero lo que sí es que vamos a tener que ir a Atlántida y el viajecito no es nada bonito,

¿A la Atlántida? ¿En serio existe?

Ay, no sé cómo mi hija se pudo fijar en alguien como tú, si claro que existe, sólo que ustedes los viles mortales nunca aprendieron a ver con ojos mágicos, por eso no saben ni qué es eso.

— A ver, según esto los ingredientes que necesitamos son cabello de sirena, lágrimas de pegazo, perlas del mar y por último escamas del tritón que lanzó el hechizo.

— ¿No que era el hijo de Poseidón?

— Si, soberano tonto, Darien es un semidiós tritón, que se convierte en humano.

—- Aaa, es que no entendía

— ¿En serio? No me di cuenta, contesta Bemus, con un tono ligeramente sarcástico

Después de esta corta conversación, ambos tomaron camino en el submarino de Bemus.

Durante el viaje Hugo se mantuvo observando aterrado a todas las criaturas que ahí se encontraban, hasta que llegó el momento en que cayeron en una cueva oscura, la cual parecía tan interminable que pensaron que nunca saldrían, hasta que para su sorpresa, llegaron a un hermoso lugar, con enormes torres y castillos brillantes, todos pintados de azul intenso.

Habían muchas sirenas, peces y caballos de mar tan grandes que parecía que iban a aplastarlos.

— Muy bien, parece que llegamos, te presento La Atlántida, dice Bemus, suspirando mientras trataba de lograr que Hugo no estropeara el plan que llevaban.

— Ahora, estimado yerno, te voy a pedir, a suplicar , que no hagas nada ni digas nada hasta encontrar a Darien, no quiero que hagas alguna estupidez que pueda delatarnos porque nos pueden matar.

— ¿Porqué presiento que no me quieres mucho que digamos?

— Solo, trata de no meter la pata, ¿De acuerdo?

— Ok

— Ahora, necesito que te comas este chocolate, nos va a convertir en tritones para mezclarnos con la gente.

Hugo toma el chocolate e inmediatamente le da una mordida mientras hace gestos de asco y dice, agg, esto sabe a pescado muerto, con algas marinas ¿Con qué lo hiciste?

— Solo trágatelo y no abras la boca, por cierto gracias, ese chocolate lo preparé yo y esa era la idea.

Después de unos minutos, en cuanto el chocolate hizo efecto, se apresuraron para salir del submarino y se fueron a buscar a Limora, hechicera y sirena, vieja amiga de Bemus.

Curiosamente, mientras ambos exploraban, mágicamente una sirena joven de cabello turquesa intenso, aparece Justo frente a ellos y dice:

—!Bemus, amigo¡ ¿Qué estás haciendo en este agujero acuático?

— Limora, qué suerte que te encuentro, necesitamos tu ayuda.

— Sabes que con gusto te ayudo en lo que sea querido, sobre todo porque te debo la vida, pero antes ¿No vas a presentarme a tu guapo amigo?

— ¿Aah? ¿Guapo? Aaa, este gusano es Hugo mi “querido yerno”

— Mmm se nota que lo quieres mucho, bueno basta de chismes, ¿En què puedo servirles caballeros?

— Mi nieto Orlando tiene la maldición de Darien, la misma que le hizo a mi hija, y ahora queremos evitar que se vuelva permanente

— Mmm ok, interesante reto, difícil pero interesante, los ayudaré pero… jajaja quiero “algo a cambio” si entienden lo que digo.

— Está bien, responde Bemus, rechinando sus dientes, si nos ayuda, voy a salir contigo, yo invito.

— !Trato hecho¡ pásame la receta de la poción, creo que tengo algunos ingredientes por aquí, aunque lo demás si va a ser difícil de conseguir.

—Ten, esta es la receta, le dice Hugo mientras extiende su mano con el libro.

— Bueno, estamos de suerte, en mi casa/tienda tengo las lágrimas de pegaso, las perlas y podemos usar mi hermoso cabello, lo difícil va a ser encontrar al pececito traidor de Darien.

— También necesito decirles que yo no voy a enfrentarme al cola de pescado aplastado, es que.. digamos que me puede hacer algo como… matarme con sus poderes de agua. Dice Limora con una sonrisa nerviosa.

— Lo que si les puedo decir es que para lograr derrotarlo, forzosamente necesitan un amuleto de fuego para protegerse de él

— Lo que nos faltaba, ¿Y esa cosa dónde la encontramos? Pregunta Bemus, agarrándose la cabeza.

— Jeje, está dentro de un volcán en el Olimpo, custodiado por Hefesto, Dios del fuego.

— Hasta a esa parte de la misión si los puedo acompañar para conseguir el amuleto.

— Aunque hay que tener mucho cuidado porque si alguno de ustedes queda atrapado en el tridente de esmeralda de Darien, no voy a poder sacarlos.

Después de estas palabras , los 3 se dirigen a la casa de Limora, en el camino todo pareció tranquilo, hasta que cuando iban a salir, apareció una ballena azul que los atacó e hizo que todos los elementos de la poción se esparcieran por todo el arrecife.

Afortunadamente, Limora logró lanzarle un hechizo y la convirtió en una ostra miniatura.

Por suerte una corriente de agua arrastró todos los ingredientes a un coral cerca de donde se encontraban, así que Hugo nadó rápidamente y los recogió antes que otra corriente se los llevara para luego ir directo al volcán.

Mientras tanto, el soberbio Darien fue hasta donde estaba Orlando, lo encerró en su tridente de esmeraldas y se lo llevó a su cueva.

—Bueno, les presento el Olimpo, hogar de los poderosos dioses griegos, ahora necesitamos llegar al volcán Φωτιά o volcán de fuego, ahora hay que lograr que Hefesto nos dé el amuleto y que no se le antoje matarnos.

— Mmmm ¿si verdad Hugo? Responde Bemus viendo a Hugo despectivamente mientras se reía.

— Ya Bemus, déjalo en paz, mejor concéntrate, Hugo ya está suficientemente preocupado como para que le recuerdes lo inútiles que te suenan los mortales.

— Bueno ya, lo dejo en paz… Por ahora

Los 3 recorrieron el Olimpo hasta que se toparon con un enorme volcán cubierto por lava y fuego.

—Aquí es, dijo Limora, ahora hay que subir y entrar en el cráter. De preferencia sin quemarnos, jajaja.—

— Pero ¿Cómo vamos a lograr llegar hasta allá?— pregunta Hugo con una expresión miedosa, típica de él.

— En serio cada vez que abres la bocota dices cada estupidez, obviamente que necesitamos un hechizo para volar, yo tengo uno ideal para esto.

—Ay perdón señor sabe lo todo— responde Hugo burlándose de Bemus.

—!Bueno ya estuvo suave¡ grita Limora, azotando sus puños contra el piso.

— Para que te calles un poco Bemus, yo voy a hacer el hechizo y encima, te voy a amarrar a Hugo, así al menos te obligo a cuidarlo, hasta que le bajes a tu actitud.

— ¿ Y porqué yo tengo que dejarlo en paz? !Si es un bruto¡

— Ya Bemus, es el esposo de tu hija, ella no querría que lo trataras así.

— Si bueno, ¿Quién tiene hambre? Pregunta Bemus, con un tono sarcástico, y retorciendo los ojos como si fuera un adolescente al que están regañando.

En ese momento Limora hizo un hechizo que los ayudó a transportarse al volcán y automáticamente Hugo y Bemus aparecieron atados de las muñecas con unas esposas de diamante mágico.

Ambos intentaron muy insistentemente quitarse las esposas pero no tuvieron éxito.

Conforme fueron avanzando, aparecieron muchos obstáculos como pozos de lava, lobos de fuego y finalmente se encontraron con el temido y poderoso Hefesto.

— !Qué hacen aquí¡ !Criaturas insignificantes! Gritó con una voz tan grave que parecía como poseído por un demonio.

— Señor Hefesto, jejeje soy Hugo y ellos son Bemus y Limora, venimos humildemente a pedirle su amuleto de fuego, verá..

—!Silencio insignificante mortal¡ !Quién te crees que eres como para pedir cualquier cosa al gran Hefesto¡

— Siento interrumpirlo poderoso señor, no queremos molestarlo, sólo le suplico que me ayude, Darien hechizó a mi hijo y necesito rescatarlo antes de que se haga permanente— responde Hugo, con voz temerosa y ojos llorosos.

Aparentemente esto conmovió a Hefesto, al punto que decidió decirles cómo conseguir el amuleto, ya que él propiamente no lo tenía.

—Bueno, como veo que tienes un corazón puro, te voy a decir el acertijo para encontrar el amuleto, pero antes debo advertir que las cosas no siempre son como te las cuentan.

— ¿Eso qué quiere decir señor?

— Ya lo verás.

— Ahora el acertijo es: Si el amuleto quieres activar, a la naturaleza mágica de estas tierras te debes adentrar.

—!Pero si no dice dónde está el amuleto¡ interrumpe Bemus con su tono prepotente

— Bemus !Ya cállate¡ le grita Limora.

Después de esto, Hefesto se acercó a Hugo y le dio una sospechosa advertencia, mientras se hundía entre la lava del volcán

— Si esperar recuperar a tu hijo, ten cuidado de a quiénes los dejas ayudarte, no todos tienen buenas intenciones..

— Eeee, gracias señor pero no entiendo ¿Porqué dice eso?

Los 3 recorrieron cuantos rincones del Olimpo se les ocurrieron, fueron al bosque de los minotauros pero no lograron nada, recorrieron selvas, ríos, lagos, etc. Hasta que por fin llegaron al valle de las ninfas.

Ahí se toparon con Flora, diosa de las flores, estaba tomando un baño en un hermoso lago.

—¿Quién está ahi? Preguntó con tono tranquilo.

— A sí, lo tengo aquí, en el fondo del lago, pero con una pequeña condición, yo iré con ustedes.

— Eee, venimos de la Atlántida, señora, venimos a buscar el amuleto de fuego, si nos lo permite.

— Eeem bueno, gracias su excelencia— responden todos con voz temblorosa, desconfiando de las intensiones de Flora.

— En ese caso, ahora regreso—

Flora se sumergió en el agua y después de un corto rato, sacó un extraño colgante, de un color rojo intenso, como de un rubí muy brillante.

— Ahora, cuando estemos cerca de Darien, yo necesito enfrentarlo primero—

— Con todo respeto señora, ¿Podemos saber porqué?

—!Ay Hugo¡ !Siempre tienes que salir con tus idioteces¡ gritó Bemus.

—Tranquilos, no me molesta que me preguntara eso, pero prefiero que vean allá la respuesta—

—Bueno, yo los dejo aquí, recuerden que no me voy a pelear con Darien, Dice Limora, mientras se iba a su casa, o al menos eso parecía.

Mientras tanto, Darien aparece en su cueva y saca a Orlando en un río mágico que lo convierte en un humano normal de nuevo.

—!Quién es usted¡ !Qué hago aquí¡— grita Orlando, aterrorizado por lo que estaba viviendo.

—Tranquilo, no te voy a lastimar, sólo te quería quitar el hechizo, y demostrarle a tu familia que yo no te hice esto.

—¿Hacerme qué?

—Luego te digo, por ahora tranquilo, tengo que esconderte de una bruja que quiere lastimar a tu abuelo—

— ¿A mi abuelo? ¿Porqué? ¿Ahora qué hizo?

— No puedo decirte, por favor, ayúdame a protegerte.

Mientras tanto, Límora se escondió en el arrecife mágico, cerca de la cueva de Darien, tomó su caldero de bronce y mezcló los ingredientes de la poción que serviría para ayudar a Orlando, pero la alteró agregando polvo de luna llena, para así convertirla en un poderoso veneno que mataría tanto a Darien como a Orlando.

—- Jajaja ese tonto arrogante de Bemus, a veces me da lástima, es muy fácil de engañar, igualito a su “hijita”. Ni se imagina lo que le espera.

— Listo, el veneno ya está, ahora sólo tengo que ir a la cueva y esperar para completar mi venganza

Para no perder más tiempo, Límora se fue inmediatamente a la cueva y para su suerte, los demás ya habían llegado y se disponían a pelear contra Darien.

— !Maldito¡ !Qué no tuviste suficiente con quitarme a mi hija¡ gritó

— !Es que no entienden¡ !Yo no hice nada¡ !Alguien tomó mi cuerpo¡

— !No te creo¡ !Tú la hechizaste cuando te dejó¡

De repente, en medio de todo su enojo, Bemus le lanzó un rayo elèctrico a Darien pero Flora rápidamente se interpuso y con la ayuda del amuleto de fuego lo frenó.

En eso, Límora aprovechó y le lanzó el veneno a Orlando, diciendo: !Ràpido muchacho, bebe esa poción¡ !Te devolverá tu forma humana¡

Afortunadamente, como él ya se había vuelto humano completamente, no se lo bebió, pero lo tiró al agua, lo cual causó que Darien se envenenara y cayera inconsciente

— !Bemus¡ gritó Flora, !Darien decía la verdad¡ él no hechizó a tu familia, fue Límora, hipnotizó a Darien y lanzó el hechizo con su cuerpo.

—¿Cómo sabes eso? !Ese patán le pegó a mi hija muchas veces, por eso lo dejó¡

—Si Bemus, Darien era un patán pero amaba a tu hija, no hubiera sido capaz de hacerle eso.

—- Jajaja, !Es increíble lo inocente que eres¡ !Si fui yo¡ !Yo destruí a tu hermosa familia¡

—- Pero ¿Porqué?

— Esa familia !La tenías que tener conmigo¡ !Sólo conmigo¡

— Ya entiende Límora, no te amo, nunca te entendí si quiera, por eso fui claro desde un principio, yo no te quería como mujer. —

— Pues por eso te quité a tu preciada hijita y ahora !Me voy a encargar de tu nieto adorado¡ gritó Límora, mientras le lanzaba un rayo de fuego a Orlando.

Al ver eso, Hugo se lanzó rápidamente y evitó que su hijo fuera alcanzado, lo cual provocó que con su sacrificio, se activara la magia del río que logró ahogar a la malvada Límora hasta hundirla en lo más profundo

— Nunca esperé que Límora fuera capaz de algo así, y lo peor es que yo le permití que casi matara a Orlando. En serio lo siento Hugo.

—!Rápido hay que sanar a Darien¡ interrumpió Flora repentinamente.

— Hugo, toma el tridente de Darien, voy a combinarlo con el amuleto y sumergirlo en el agua, eso hará que el veneno pierda efecto en Darien.

En cuanto Flora logró sumergir el tridente, Darien comenzó a recuperar su tono natural y logró despertar.

— Darien, dijo Bemus muy preocupado y apenado, perdóname por juzgarte, no tenía idea de lo que estaba pasando. —

— No te culpo, yo era un patán cuando conocí a Elora, pero en verdad la amaba, solo que yo estaba acostumbrado a lograr que los demás estuvieran a mi servicio por medio de la violencia, pero ella me hizo cambiar, al perderla para siempre me di cuenta de que si seguía así iba a terminar sólo y odiado por todos.

— Igual no debí juzgarte sin pruebas, al igual que a mi Yerno Hugo, siempre lo vi poca cosa pero este viaje me hizo entender que es una persona leal y que da todo por su familia, eso es más importante que la misma magia.

— !Papá, viniste por mí¡ !Abuelo al fin viniste¡-

—- Si y no pienso volver a alejarme, eres mi único nieto, te amo aunque no tengas magia.

Después de tomar un rato para tranquilizarse, todos optaron por salir de la cueva y volvieron a sus respectivos mundos.

Años más tarde, la pesadilla de las escapadas de Orlando desaparecieron para siempre y como él y su abuelo se volvieron muy unidos, tanto Hugo como Orlando se fueron a Grecia y lograron encontrar a Elora, quien aparentemente después de la muerte de la bruja malvada logró recuperar su forma humana.

!Feliz día del Escritor¡

Porque este día especial dedicado a los seres que llenan de creatividad y hermosura este mundo lleno de locos que se creen cuerdos con sus hermosos textos sea celebrado a lo grande y permita inspirarnos más para dejar nuestra irrepetible huella.

Éxito

Vivian Lucía Rivera Marroquín

Me levanto cada mañana y observo mi mera existencia,

Tantos sueños cumplidos, tantos obstáculos vencidos,

Contemplo el bello universo de oportunidades que tengo enfrente y me pregunto ¿Será que este mundo es mío en verdad o estaré soñando nada más?

Sorprendida, orgullosa y un tanto asustada, sigo mi camino,

Corro, salto, a veces retrocedo pero persisto en escalar la enorme montaña que me falta para alcanzar mi fabuloso destino,

Aunque a veces me dejo llevar por las cosas triviales y simples del mundo,

No dejo de disfrutar los frutos de lo ya recorrido,

Este camino que llamamos èxito, que solamente puede y debe ser mío, no deja de sorprenderme y llenarme de ilusiones nuevas.

Las cuales que ensordecen y aplastan las críticas y malas y las emociones destructivas, que en cualquier descuido me aquejan,

El èxito es tan brillante como el más hermoso de los tesoros,

Al mismo tiempo es algo tan preciado que la travesía se vuelve oscura muchas veces antes de encontrarlo, pero al final del día lo disfrutarás infinitamente cuando logres alcanzarlo.

Azul Cielo

Autor: Vivian Lucía Rivera Marroquín

La mañana vuelvo mis ojos arriba y pienso, ¿Será posible que exista algo más bello e infinito que tú?,

Observo fijamente tus nubes, tu sol y la belleza de tu azul, tan cambiante y misterioso, a veces claro como el agua, a veces intenso como el zafiro,

Al anochecer te recubres con brillantes luceros e intensas lunas,

Que resaltan más tu diversa y maravillosa hermosura,

Cielo mío, hoy vengo a expresarte con cariño lo mucho que te admiro,

Con tus celajes y arcoíris, vuelves alegre y colorido este mundo, que sin ti no sería más que oscuridad y polvo,

Con tus suaves y tersas nubes, te llevas flotando todos mis temores y disgustos,

Con tus truenos y lluvia intensa, rompes violentamente el silencio que después de un tiempo aburre y aterra,

En este día que nos regalas cielo mío, mi alma ansía preguntarte, ¿Será que algún día seré digna de admirarte y tenerte más cerca?

Precipicio

Vivian Lucía Rivera Marroquín

En este momento veo a mi alrededor y veo

Tantos caminos sin recorrer, tantas montañas por escalar,

Sólo se me ocurre seguir mi camino,

De pronto, sin ninguna advertencia, tropiezo con una piedra, que me hace caer en el precipicio

Ese lugar , tan negro como la noche,

Tan profundo y diferente en apariencia para los ojos que lo ven,

Que me eriza la piel, sólo pensar en asomarme un poco al borde menos horroroso de él,

Con todas mis energías lucho y hago millones de malabares para no soltarme y evitar el miedo de caer ,

Grito y escalo como puedo, para no sumergirme en ese pozo sin fondo,

Hasta que mi mente me consuela y me recuerda que aunque no me agrada estar ahí una cosa si he de admitir, que las veces que lo he visitado y he salido avante, me han hecho más fuerte y una mejor mujer.

Ese precipicio, al cual he llamado fracaso, que nos destruye por fuera y nos forja por dentro,

Que parece que nos aleja de nuestros sueños, y nos hace retroceder en nuestro andar,

Ese lugar desconocido y sin fondo ,

Ese rincón del camino, es el que me ha ayudado a aprender a vivir, sonreír y triunfar.

Mamá

Autor: Vivian Lucía Rivera Marroquín. Poema especialmente dedicado a mi mami. Feliz día de la madre.

Mujer incansable de infinita belleza,

Que te esfuerzas por cuidar a tu familia de noche y de día,

Tesoro precioso que me ha dado la vida,

En esta fecha especial dedicada a tu noble labor, te doy gracias por darme tu amor,

Mujer valiente, incansable guerrera, te deseo que esta vida te traiga amor y luz a manos llenas,

A ti que valientemente tomaste la decisión de cuidar y hacer crecer nuevas vidas, te dedico mis versos y mis alegrías

A ti que desde el momento de mi concepción ya me esperabas con mucho amor, te digo que siempre estás en mi corazón,

A ti mamá que te es difícil verme crecer, te mando muchos abrazos para que no te apartes de mi ser,

En este día mamá, quiero agradecerte tus cuidados, porque gracias a ellos he pasado de ser una niña indefensa a ser una mujer, guerrera incansable al igual que tú.

A ti mamá que te asustas cuando me ves avanzar por mi cuenta, quiero decirte que aunque me vaya por mi propio camino, una parte de mi corazón siempre estará contigo,

A ti mamá que has guiado mis pasos desde mi inicio, te pido que me dejes volar y descubrir mi propio destino, pero no sin antes asegurarte que cuando te necesite volveré contigo,

A ti mamá, que te has desvelado noches incontables, te agradezco el esfuerzo que requirió criarme,

En este día tan especial para ti, te dejo estas palabras para hacerte saber que aunque me aleje siempre te recordaré.

Madre Tierra

Autor: Vivian Lucía Rivera Marroquín

Con tus verdes y suaves pastos me haces descansar,

Sola, firme y colorida

Llenas de luz y belleza mi vida,

En esta noche reflexiva, no hago más que pensar en ti, amada mía,

Mi fiel amiga, mi hogar eterno,

Hoy vengo humildemente a dedicarte estos versos, que llenan de júbilo mi corazón,

Principalmente quiero agradecerte madre tierra, todo lo que haces por esta tu hija imperfecta y única,

Al mismo tiempo, madre tierra, que lucharé por honrarte y cuidarte hasta el final de mis días,

Esperando que con mi presencia en tu vida, sigas regalándote la oportunidad de asombrar los ojos de todos,

Te pido perdón, madre tierra, por aquellos hijos tuyos que te han traicionado y dañado de infinitas formas,

Al mismo tiempo que agradezco que tus brazos me cobijan y le dan un hogar hermoso a esta mortal y simple persona,

Con mi corazón en la mano, espero que sigas progresando y luches cada día por sostener esta realidad en la que los humanos, tus hijos, habitamos,

Gracias te doy por tu agua cristalina y por tus frutos que me alimentan y me dan fuerzas y energía, para seguir admirándote cada segundo del día

Gracias por las bellas aves, que con sus canciones y sus colores,

Endulzan incansablemente los ojos y oídos de los que en ti hemos encontrado refugio,

Gracias por las incontables flores, que con sus colores y aromas,

Llenan de deliciosos perfumes la realidad vacía

Por último, también quiero agradecer, madre tierra que me permitas día con día darme cuenta que sigo viva,

Gracias por que me permites verte cambiando con las estaciones, que con sus características muy personales, permiten que nos demos cuenta que nosotros también cambiamos cada instante del día,

Para observar con admiración, las criaturas tan variadas, que al igual que yo te utilizan como su guarida,

Desde que nacen hasta el último suspiro de sus días